La fiesta
principal de Muxía es la Romería de la Virgen de la Barca, una
antigua celebración religiosa que tiene sus orígenes en los siglos
XI-XII aunque es probable que sincretice restos de cultos más
antiguos vinculados con las piedras (litolatría), a las que en Muxía
se les atribuyen virtudes curativas (pedra dos cadrís),
fertilizantes (pedra dos namorados) y de prueba de la verdad
(pedra de abalar).
La fiesta de la Virgen se
celebra el segundo domingo de Septiembre
y sigue congregando en nuestros días a miles de feligreses llegados
de todas partes de Galicia y aún de otras zonas de España y de
Portugal. Con el paso del tiempo, a la tradicional romería vinculada
a la fiesta religiosa se le fue uniendo una fiesta profana paralela
que tiene su punto álgido en la noche del sábado y la mañana del
domingo en las calles del pueblo y al margen de los actos religiosos
que tienen lugar en el santuario de la Virgen.
En la fiesta profana son habituales los
pasacalles de gigantes y cabezudos acompañados
de charangas y grupos de gaiteros (la
Banda de Gaitas de Ares
y el grupo Punta da Buítra y las charangas
Vaite Xá
y Os Festicultores
en 2007). Sus salidas no tienen
fecha fija, unos años tienen lugar el viernes por la mañana, dando
comienzo a las fiestas tras lanzarse las tradicionales 21 bombas de
palenque, y otros salen el viernes por la tarde, el domingo y/o el
lunes.
Del cuidado de las figuras y su exhibición se encarga la Asociación
cultural O Corpiño que ha contado recientemente con ayudas
institucionales para la renovación de las piezas
.
Excepto cuando el domingo cae en ocho, que entonces traslada
al siguiente, esto es, al quince; por eso existe el
siguiente dicho: "A Romaría da Barca non baixa do nove
nen sobe do quince". La fiesta está declarada de interés
turístico nacional desde 1989.
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